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CARACTERÍSTICAS

Una enciclopedia describe el escorpión como un arácnido nocturno que ataca y paraliza a su presa con un veneno inyectado mediante la larga cola curva, que utiliza tanto para la defensa como para la destrucción A veces, su picadura es fatal.

Es frecuente que la gente se retraiga visiblemente cuando alguien dice que nació en noviembre, murmurando: "¡Ah, entonces es un Escorpión!", ya sea con franco temor o con respetuoso sobrecogimiento. A veces hay también una risita, referida evidentemente a la legendaria pasión de Escorpión. Escorpión esta harto de esas reacciones ante su signo solar, y ¿quién puede culparlo? Pero... es que es despiadado y peligroso, ¿no es cierto?

No. Depende. Primero, será mejor que el lector aprenda a reconocer el signo. En autodefensa tal vez... o porque busca un ser humano realmente superior.
A Escorpión le gusta viajar de incógnito. Gracias al control que ejerce sobre su naturaleza, por lo general lo consigue, pero hay un par de atajos que permitirán atravesar con más facilidad su disfraz, ya sea a medianoche o a mediodía.

Fíjate en los ojos. Pueden ser verdes, azules, castaños o negros, pero serán siempre penetrantes y de una intensidad hipnótica. A la mayoría de las personas las pone nerviosas e incómodas la mirada de Escorpión. Tendrás que ser tú quien rompa el hechizo y aparte primero la vista, porque a mirar, Escorpión siempre te ganará. Es una identificación infalible de la personalidad plutoniana. Los ojos de Escorpión se te clavan profundamente, despiadadamente, como si te atravesaran el alma. Y así es.

Después, escúchale hablar. Su tono puede tener la suavidad del terciopelo, ser ronco o cortante; el habla será lenta y mesurada o entrecortada y brusca, pero lo que diga nunca quedará en la penumbra. El Escorpión sabe lo que es y sabe lo que no es, y su conocimiento no cambiará por nada que pueda pensar nadie. Los insultos le resbalan y los halagos no le mueven ni medio centímetro. Él no necesita que nadie le señale sus vicios ni sus virtudes. En el mejor de los casos, coincidirá tranquilamente con tu apreciación; en el peor, sospechará de tus motivos.

La próxima vez que estés con un grupo de gente, saca a relucir el tema de los horóscopos, y comenta que con un poco de práctica, es bastante fácil reconocerlos. Cuando alguien te inmovilice con una mirada hipnótica y declare con mucha seguridad que no podrás adivinar su signo, dile con firmeza: «Tú eres Escorpión». Tal vez sea la primera vez que parpadea. Pero la fijeza de su mirada no se alterará más que un instante; rápidamente recobrará la fría compostura que exhibía antes de que tú descubrieras su cuidadoso disfraz. Si alguna vez tropiezas con un Escorpión charlatán y de mirada huidiza, catalógalo como una excepción astrológica muy rara. Hay gente nacida en noviembre que tiene en su carta astrológica influencias planetarias condicionantes de inquietud, pero de lo que se trata es de que aprendas a conocer al Escorpión típico. De los de tipo nervioso encontrarás muy pocos. La naturaleza puede ser modificada por otras influencias astrales, pero en pequeña medida.

La mayoría de ellos son de físico poderoso. Tienen rasgos notablemente fuertes, nítidos y bien dibujados, y son de nariz prominente, aguileña a veces. De ordinario, la tez es muy pálida y casi traslúcida, y las cejas, espesas, se unen sobre el puente de la nariz. La presencia misma de Escorpión irradia una vitalidad restallante y eléctrica que le traiciona. Por más tranquilo que procure mostrarse, semejante fuerza vital no se puede ocultar por completo. Los hombres suelen ser de brazos y piernas muy velludos, a veces con reflejos rojizos. La mayoría tienen pelo y ojos tirando a oscuros, pero no te olvides de que hay tipos rubios, de los cuales Grace Kelly y Billy Graham son excelentes ejemplos. Gélidos por fuera, claro. La equilibrada calma superficial del carácter plutoniano es una estrategia para ocultar su bullente naturaleza íntima.

Su dominio de la personalidad es envidiable. Por más que se hayan removido sus emociones, rara vez aparecen reflejadas en el rostro impasible e inmóvil de Escorpión. Son gente que cultiva orgullosamente y a conciencia una expresión vacía. Ordenan a sus rasgos que se mantengan inmóviles, y la cara les obedece. (¿Cómo iba a atreverse a desobedecer a Escorpión?) Rara vez verás que los traicione un rubor, un gesto o una mueca. Las sonrisas son raras, pero auténticas. El cuerpo sigue las mismas órdenes que el rostro. No es fácil observar sobresaltos, tics o movimientos nerviosos; son gente a quienes la confusión no encoge ni el orgullo hincha. Sus reacciones se mantienen siempre en un mínimo absoluto, porque el arte de Escorpión consiste en investigar incesantemente en la naturaleza y los motivos ajenos, en tanto que él se mantiene inescrutable, y en eso es un experto.

Es importante recordar que hay un tipo particular de Escorpiones que se mueven y hablan con bastante rapidez, y demuestran tener una modalidad amistosa y abierta. Mírale profundamente a los ojos y piensa realmente en algunas de sus acciones pasadas, en su verdadero comportamiento. Toda esa grata charla no es más que un juego; por dentro, son tan duros y determinados como los exponentes más típicos del signo. Hasta es posible que sean un poco más peligrosos, porque su disfraz es mejor y te engañarán con más facilidad. Si empiezas a tratar a uno de ellos como a un tipo cordial y bonachón, puedes estar buscándote problemas. Hay que estar en guardia con todos los Escorpiones, y no quiero decir que sean malos; simplemente, no son blandos ni ingenuos. Hay algunos que se dan cuenta de que la intensidad de sus ojos les traiciona y usan frecuentemente gafas de sol, de noche incluso.
Si le dices a Escorpión que tiene un gran talento y que algún día se hará famoso, te contestará tranquilamente y sin darle importancia: "Sí, ya lo sé". Si le pides que te haga un favor, la respuesta será igualmente simple: "Sí, claro que sí", o: "No, no puedo".

Si eres sensible, no le pidas su opinión o su consejo porque te dirá la verdad, brutal y desnuda. Tú le preguntaste y él te responde. Escorpión no halagará con falsedad a nadie para conseguir una ventaja o hacerse de un aliado; la adulación está por debajo de él. Cuando te diga algo agradable, atesóralo: puedes estar seguro de que es sincero y sin adornos. Si te dice que tienes buena voz, deja de cantar en la ducha y busca un micrófono. Si te dice que tu voz es estupenda, preséntate tranquilo a cualquier concurso. Hasta es posible que, sin esfuerzo alguno, aparte de tu camino algunas montañas en su afán de ayudarte. No creas todo lo que se dice del egoísmo de Escorpión. Escucha en cambio a algunos de los afortunados que han recibido de él prudentes consejos y conocen su generosidad. Por naturaleza, Escorpión atrae fervorosos y leales admiradores, o enemigos rencorosos y que le envidian. Pero incluso los últimos, a regañadientes, le respetan, y ya verás cómo se guardan de desafiarle abiertamente. El ejemplo de los pocos que lo hicieron es un vivido y doloroso recordatorio de que hay que andar con pies de plomo para atacar a Escorpión y a su planeta, Plutón. Recuerda que Plutón rige la potencia nuclear.

Sin embargo, hay en estas gentes una obsesiva dulzura y también, con frecuencia, una tierna simpatía hacia los enfermos y los sufrientes. El toque de Escorpión puede ser tierno y fresco, y también ardiente. Su posición solar le da la posibilidad de seguir varios caminos. Puede imitar al Escorpión nocturno, que no sólo pica a los demás sino que puede matarse con su propia picadura, por el sólo placer de picar, o puede imitar la senda ascendente y gloriosa del Águila que es su símbolo, elevándose por encima de las limitaciones terrestres y usando de su fuerza con prudencia y Justicia. Grandes generales como McArthur, presidentes como Theodore Roosevelt y científicos como madame Curie y Jonás Salk son Águilas. Los presidentes de los Estados Unidos nacidos bajo este signo superan en número a los de cualquier otro.

En cuanto a los Escorpiones nocturnos, es posible que ya alguno de ellos te haya picado. La antigua astrología se refiere a ellos como serpientes. No es difícil adivinar a qué categoría pertenecen los que conozcas. También hay que se quedan a mitad de camino entre el Águila y el Escorpión, víctimas de su propia magia negra: son las Lagartijas Grises. En ellas, el supremo sacrificio de sí se convierte en preocupación neurótica por sí mismas, y las dotes psíquicas se vuelven temerosa aprensión de males que acechan, dispuestos a golpear en cualquier momento. El orgulloso valor se retuerce sobre sí mismo y, en vez de buscar la venganza implacable del Escorpión que pica —o de elevarse por encima de tales amarguras, como las Águilas— se retraen amargamente en una maraña de odio ante cualquier minucia, esperando que el destino castigue a sus enemigos, en un deseo casi inconsciente de destrucción sin acción directa.

Las Lagartijas Grises no saben aprovechar el poder plutoniano que hay en su naturaleza, ese poder que podría elevarlas por encima de las desgraciadas circunstancias que las rodean. A despecho de la tragedia, esa tremenda fuerza interior podría darles una vida nueva, a la luz del sol, pero ellas buscan las oscuras sombras y allí se adormecen, derrochando penosamente el brillante potencial que les corresponde por herencia. Así y todo, Escorpión jamás se hundirá tan profundamente en el fango de la depresión como para perder completamente el poder de Plutón. Nunca es demasiado tarde para que la Lagartija Gris se transforme en Águila. Ese tipo de magia profunda es exclusivo de todos los que han nacido bajo el signo solar de Escorpio. Lo único que tienen que hacer es utilizarla.

Las Águilas típicas no conocen el miedo. En la batalla, conducen a sus hombres al borde mismo de la muerte, sin un estremecimiento. Incluso el plutoniano típico, hombre o mujer, enfrenta con valentía cualquier cosa, desde el dolor físico y la pobreza hasta el fracaso y el ridículo, con orgulloso desdén y absoluta confianza en su capacidad interior para superar todos los golpes.

Escorpión muestra intensa lealtad a los amigos. "Mayor amor no se conoce, que el del hombre que da la vida por sus amigos". Entre los Escorpiones hay quienes literalmente lo hacen, por los amigos, la familia o los seres amados, ya sea en el campo de batalla o en una crisis civil. El soldado Escorpión salta instantáneamente, por instinto, a desafiar las balas y poner a salvo al camarada herido. El bombero da su vida para rescatar a un niño de un edificio en llamas. A veces, la gente de Plutón da la impresión de buscar inconscientemente la violencia, como un deliberado desafío a sus fuerzas.

Escorpión jamás se olvida de un gesto noble o una bondad, que es recompensada con liberalidad. Igualmente recuerda las heridas y las injusticias sufridas, pero hay diferentes maneras de reaccionar. El Águila se abatirá sobre el enemigo para que éste aprenda a no volver a atacarla, le ganará la pelea y dejará que el derrotado siga su camino. El mortífero Escorpión nocturno picará primero y, después de haber meditado la destrucción, volverá a picar. Él no se conforma con igualar puntos, simplemente; debe destruir totalmente al enemigo o superarle por lo menos. El Escorpión típico, que pica, se pasará las noches en vela calculando su venganza. Si el vecino le raya intencionadamente el guardabarros, al día siguiente él le rayará los dos, y hasta es posible que le estropee con su coche el seto recién podado, para completar. Es raro que este tipo de Escorpiones se conformen con obligar al enemigo a que meta el pie derecho en el zapato izquierdo, para que aprenda; se lo pegan con cemento. Sin embargo, en el caso de las Lagartijas Grises la venganza de Plutón asume la forma de una amargura que se cultiva por dentro durante años y que inevitablemente es causa de profunda melancolía e incluso de verdaderas y prolongadas enfermedades físicas. Cuando se vuelve hacia adentro y nunca se expresa, el ardiente resentimiento de Escorpión envenena con una seguridad fatal. Si se vuelve hacia afuera, puede crear culpa, porque los Escorpiones que pican se avergüenzan de hacer daño a los indefensos, cuando la cosa ya está hecha. Por lo tanto, el resentimiento no debe volverse hacia ninguna parte, ni hacia afuera ni hacia adentro. Debe ser superado con la mirada puesta en lo alto, como el Águila; jamás recordando con ira y cavilando el desquite.

La imagen de la salud de Escorpión es típica de su naturaleza: puede destruir su cuerpo con excesos, melancolía o esfuerzos, pero también puede reconstruirse después de una enfermedad crítica, tal es la fuerza de Plutón. Es raro que Escorpión caiga enfermo, pero cuando sucede, por lo general es grave. La mejor cura es un largo descanso y un cambio de actitud que sustituya el resentimiento quemante por una pacífica aceptación. No pueden dejar las cosas en paz, y por supuesto que ellos saben más que el médico y que todas las enfermeras. Los puntos más vulnerables ante las infecciones y accidentes son los órganos reproductores, la nariz, la garganta, el corazón, columna vertebral y espalda, el sistema circulatorio, las piernas y los tobillos. Son habituales las venas varicosas y los accidentes deportivos. Escorpión debe evitar el fuego, los explosivos, las emanaciones nocivas y la radiación. Claro que se les encuentra muy frecuentemente en trabajos que juegan con el peligro, precisamente en las líneas señaladas. A veces tienen hemorragias nasales crónicas o, por algún motivo u otro, necesitan intervenciones quirúrgicas en la nariz.

A Escorpión le interesa profundamente la religión, siente intensa curiosidad por todas las fases de la vida y de la muerte, se apasiona por el sexo y está movido por un violento deseo de reforma. Pero es también heroico, apegado a los vínculos de la familia y del amor, y un tierno protector de los niños y de los débiles. Puede ser santo o pecador. Es capaz de experimentar con los más oscuros misterios que haya de este lado del infierno o de castigar severamente el pecado y la decadencia. No importa que su tribuna sea un púlpito, una reunión de directorio o un escenario: su hipnótico atractivo se apodera del auditorio y consigue literalmente cambiarlo. Es realmente algo que asusta. Incluso si Escorpión deja que temporalmente la amargura, la bebida o la melancolía le arrastren a los barrios bajos, puedes apostar tu antiguo ejemplar del Inferno de Dante a que los demás fracasados le abrirán paso cuando le vean venir.

Con todo lo que él considera suyo, incluso el éxito, es orgullosamente posesivo, pero su ambición nunca es obvia. El Escorpión espera silenciosamente la oportunidad de avanzar, mientras permanece en su lugar aunque sepa que tiene condiciones para ocupar el puesto superior. Va ganando control con lentitud, pero con seguridad. Escorpión puede hacer casi cualquier cosa que se proponga. El mágico poder de Plutón, oscuro y misterioso convierte en realidad los deseos con su decisión fría, cuidadosa firme.

Aunque un deseo morboso de conocer los peores aspectos de la humanidad enferma y depravada puede crear una Lagartija Gris que chapotea en la crueldad y las drogas. Escorpión también puede elegir como senda de su vida la medicina, donde se siente profundamente fascinado por tratamientos drásticos que tienen el mismo valor simbólico. Es cierto que muchos de los cirujanos a quienes se tacha de sádicos son Escorpión, pero también lo son muchos de los médicos más valiosos del mundo entero, a quienes Plutón mueve a curar mentes y cuerpos, diagnosticando y tratando las enfermedades con su conocimiento extraño e inescrutable. Escorpión nace con el conocimiento de los secretos de la vida y de la muerte, y con la capacidad de dominar a ambas, si eso es lo que quiere. Pero la astrología le advierte constantemente que "debe saber que sabe". Los antiguos misterios fascinan su mentalidad brillante. De su poderosa empatía con la naturaleza humana surgen el detective brillante, el compositor de grandes obras musicales, la literatura profunda y perdurable o el actor que se proyecta en su trabajo con excepcional intensidad dramática. A veces vive solo, junto al mar, fuerte y silencioso como las mareas. En otras ocasiones enfrenta al público, con una máscara de serena reserva y dominio de sí, que oculta su intenso deseo de ganar. Es posible que sea político o estrella de la televisión, empresario de pompas fúnebres o encargado de un bar, pero de todas maneras conseguirá superar a sus competidores, y lo hará con tan poco esfuerzo que parecerá más bien un acto del destino que obra de su poderosa voluntad.

Una de las normas astrológicas más extrañas es la muerte de alguien en la familia en el término de un año antes o de un año después del nacimiento de un Escorpión. Y cuando Escorpión muere, en la familia habrá un nacimiento dentro del año que precede o que sigue a la muerte. Sucede por lo menos el noventa y cinco por ciento de las veces. El símbolo de Plutón es el fénix triunfante que se eleva de entre sus propias cenizas ardientes, y Escorpión personifica la resurrección de entre los muertos. Tanto las Lagartijas Grises como los mordaces Escorpiones pueden convertirse en Águilas orgullosas sin revelar jamás el secreto de su hechicería. De nada sirve preguntar, porque Escorpión jamás lo contará, aunque conoce la verdad eterna del círculo contenido en el cero simbólico.

El cardo de noviembre es peligroso, pero crece entrejido con la densa y lánguida belleza de la madreselva de escorpión. ¿Alguna vez inhalaste su fragancia dulce y abrumadora, en la quietud de una noche de verano? Entonces sabrás por qué hay quienes desafían al cardo para alcanzar la suavidad de Escorpión... su exquisita suavidad. La pasión explosiva de Plutón tiene el rojo intenso, oscuro y vinoso de los de la hematites. Pero el acero de Escorpión se templa en un crisol de calor intolerable, hasta que emerge, ya frío, con una tersura de satén, y con la fuerza suficiente para controlar los nueve fuegos espirituales de la sabiduría de Escorpión.

(Del libro: "Los signos del zodíaco y su carácter, Linda Goodman")

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AFINIDAD ENTRE SIGNOS

EL AMOR

Es ya un tópico astrológico el referirse a Escorpión como el signo más apasionado sexualmente del Zodíaco. Y así es. La pasión se manifiesta en los encuentros amorosos con una fuerza que sólo este signo es capaz de experimentar. Porque es a través del amor, de la sexualidad, como Escorpión canaliza toda su energía y toma contacto con sus pasiones más primitivas. Solamente haciendo el amor es cuando puede manejarlas sin que le aterren los fantasmas de su mente. Es difícil que Escorpión ame realmente. Se sumerje en el laberinto de las pasiones a las que se entrega con gran vehemencia para comprobar que no siente precisamente ese amor que busca desesperadamente y le resulta difícil de encontrar. Necesita poseer plenamente a la persona que ama. Pero cuando ha agotado su carga sexual se vuelve frío y distante y crea una atmósfera extraña, donde su pareja no sabe qué camino tomar. Dicen que el signo de Escorpión cuando hace el amor muere para entregarse al otro. Así es de intenso. Así es de inolvidable. A través de la sexualidad muere y renace. Y a través de ella hace morir y renacer a su pareja.

¿Cómo seduce el hombre?

La magnética mirada de Escorpión es su principal elemento de seducción. Si un Escorpión te mira, de la forma tan intensa que él lo hace, significa que, intuitivamente, ha sentido una energía en ti afín a la suya y va directo a la conquista. Su mirada te atravesará, te desnudará, te perturbará, te sonrojará, te hará tambalear y notarás asombrada cómo titubeas al hablar. Habrás perdido el norte. Y si te decides a vivir esa aventura apasionante y maravillosa, será algo que difícilmente puedas olvidar. Corres el riesgo de no poderlo reemplazar, pues cuando se ha alcanzado el límite del éxtasis es difícil volver a lo normal y real de la existencia. A través de la sexualidad te conducirá por senderos desconocidos donde pueda romper límites y saltarse fronteras. Amar a un Escorpión es todo un reto. Rebelde, imprevisible, destructivo cuando quiere, si no tienes unas convicciones firmes y un esquema de conducta con bases sólidas, él puede, en un instante, arrasar todas tus convicciones. No intentéis engañarlo. Difícilmente olvida el engaño. Y además es imposible que no se dé cuenta de que lo estáis haciendo. A lo largo de la relación con un Escorpión os daréis cuenta de que tiene una intuición que raya en la premonición y os sorprenderá hablándoos de un lado oculto vuestro que nadie conocía ni jamás habíais mostrado. Habréis comprendido que el juego con Escorpión es muy difícil. Prácticamente imposible. Si forma de actuar es una provocación constante. Os romperá todos vuestros juegos y sería mejor que no opusiérais ninguna resistencia y dejaros arrastrar por esta corriente tumultuosa de energía, pasión, sexo y traición que os proporcionará un Escorpión. Ahora bien, para poder afrontarlo sin sucumbir, deberíais hacer un curso de meditación y relajación de cualquier técnica orientalista ya que os serviría de gran utilidad.

¿Cómo seduce la mujer?

La seducción de una mujer Escorpión es toda una provocación. Utilizará su magnetismo al mirarte y notarás una vibración extraña en todo tu cuerpo, una mezcla de deseo, inquietud y miedo. No se acercará ni iniciará el más mínimo movimiento. Sólo su mirada enviará rayos seductores que harán vibrar tu interior. Siempre será enigmática y misteriosa. Te sorprenderá cómo conoce facetas de tu vida que nunca habías contado. Sonreirá con una magia especial cuando se adelante a tus deseos no exteriorizados. Tú habrás perdido el norte y tampoco te importará demasiado encontrarlo. La experiencia merece la pena y, si el miedo no te paraliza, vivirás la aventura más fascinante que te puede proporcionar una mujer. El sexo es muy importante para ella y se conducirá a las pasiones más tortuosas, al deseo atormentado de la posesión, jugará a entregarse sólo a medias para, en un momento determinado, descubrirte una parte de ella totalmente irracional y primitiva que te envolverá en una locura de sensaciones. Le encanta la esgrima verbal. Te conducirá a los límites del pensamiento. Te lanzará de una situación idílica y tierna a otra totalmente atormentada. Le encanta provocar y utilizará todos los medios a su alcance para conseguirlo. Sólo le interesa la conquista difícil. Los hombres que puedan provocar en ella circuitos de alta tensión. Con una gran resistencia física y psíquica, porque hacer el amor con una mujer así puede ser algo exhaustivo en que notarás que una pérdida total de energías afecta a tu cuerpo. Y unas deliciosas agujetas te mostrarán que todavía mantenías en tu cuerpo zonas vírgenes que jamás habías utilizado.

Signos favorables:

Los signos más positivos para Escorpión son Aries y Piscis.

Con Aries la atracción es inmediata y después de un intercambio de miradas cargadas de deseos ocultos, terminarás en una relación donde se mezclarán las pasiones más violentas con los momentos más dulces y románticos.

Con Piscis ocurre los mismo. La sensibilidad y la intuición de Piscis se verán seducidas ante la carga pasional y erótica de Escorpión, y este delicioso pececito se verá atrapado por este signo. Ambos son intuitivos y misteriosos. Comparten los mismos miedos y su sensibilidad está perfectamente polarizada. La unión será fascinante y duradera.

Con los signos de tierra, Tauro, Virgo, Capricornio puede haber una afinidad extraña con Tauro. Pero sólo en las relaciones sexuales. Probablemente exista un componente de atracción y rechazo. Sólo existirá unión en el instante del orgasmo, para después apartarse como impulsados por una extraña sensación de rechazo. Con los demás puede ocurrir lo mismo pero son más difíciles las relaciones.

Leo y Sagitario no pueden entender esa personalidad atormentadoa y destructiva y huirían en el momento que pudieran hacerlo.

Géminis tendrá una relación sexual fascinante con Escorpión pero la independencia de Géminis no es aceptada por Escorpión y las broncas y tensiones terminarían con la relación.

Acuario y Libra son los signos que permanecen totalmente ajenos a la seducción de Escorpión excepto si su luna o el ascendente se encuentran.

AFINIDAD EN LA AMISTAD

Los signos de fuego son muy favorables para establecer vínculos afectivos duraderos. El problema que tiene Escorpión es que raramente se entrega y ello hace poner barreras en las relaciones. La uniones con Géminis, Libra y Acuario son reconfortantes para este nativo. Con los signos de tierra, Tauro, Virgo y Capricornio es difícil mantener vínculos duraderos.

AFINIDAD EN EL TRABAJO

Cualquier signo que permita a Escorpión desarrollarse en una total individualidad será positivo. Escorpión tiene una capacidad de trabajo increíble, unida a una gran creatividad e intuición. Todo ello puede potenciarlo con un signo de tierra, Como Tauro o Virgo. Los demás tienen que saber cómo comportarse para que este signo pueda evolucionar con todo su potencial creativo.

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LOS NIÑOS

Ya desde pequeño lo que más le caracteriza es la intensidad de su mirada que parece interrogar el porqué de cuanto sucede a su alrededor.

Suele ser muy precoz en los primeros aprendizajes y tiene una rara habilidad de desquiciar a todos los que le rodean para conseguir sus fines. Llorará, pataleará, gritará... para conseguir que sus deseos se cumplan.

El compartir la infancia con este niño puede ser una auténtica cruz. Su egoísmo es muy extremado y raramente es complaciente con nadie. Si tiene hermanos, los conflictos son inevitables y terminarán, agotados, cediendo a todos sus caprichos por no aguantar sus ataques de agresividad y cólera.

En la infancia muestra un carácter difícil y rencoroso. Difícilmente olvida, lo cual, en el mundo infantil donde inexorablemente tiene que desenvolverse puede crearle muchos conflictos.

Las personas a cargo de su educación tienen una tarea difícil. Tendrán que saber mantenerle siempre activo y ocupar su mente en algo positivo.

Hay que corregirlo con mucho afecto. Tiene un gran apego a sus progenitores y les hará caso. Pero no ceded nunca a sus caprichos indiscriminados por intentar sus accesos violentos y coléricos.

Es una educación difícil y compleja. Por un lado, estos niños necesitan un principio de autoridad y, por otro, se rebelan contra él.

Será en su juventud cuando puedas ver su evolución personal tan prometedora, pero después de haber tenido que soportar una desquiciante infancia y una atormentada adolescencia.

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